El estudiante en el ámbito virtual

 


El estudiante en el ámbito virtual.



Entrevista a estudiantes universitarios


En el contexto actual en el que nos encontramos actualmente producto de la contingencia y confinamiento provocados por el Coronavirus (COVID -19) los sistemas educativos nacionales y mundiales han tenido que replantear y reformular sus ofertas de enseñanza y aprendizaje a todo nivel incluso cambiando los roles de sus principales actores sociales: el docente o facilitador y el educando o aprendiente quien construye su propio conocimiento producto de las interacciones en entornos virtuales de aprendizaje con su facilitador, por ello la metodología en la dinámica de enseñar y aprender distan mucho de la presencialidad que por décadas había reinado en los diferentes sistemas educativos, ahora se habla de una nueva "normalidad" de distintas formas de aprender, del surgimiento de escenarios educativos diversos y complejos, de formas de transferir y almacenar la información para ser aprovechada en la construcción de nuevos conocimientos y saberes.

En esta encrucijada que se nos presenta resulta de vital importancia conocer la percepción que tiene el aprendiente promedio en esta nueva "metodología de enseñanza y aprendizaje" por lo que es pertinente plantear una serie de interrogantes relacionadas con la modalidad virtual o a distancia que nos permitan comprender aún más en profundidad los alcances, beneficios, las dificultades, qué valoran de sus docentes bajo esta modalidad y qué les pedirían en este escenario de formación académica y universitaria tan poco convencional y atípico debido a la emergencia sanitaria que vivimos en estos tiempos de incertidumbre y caos provocados por esta pandemia a nivel global.

Se realizó una sistematización de las respuestas brindadas por los estudiantes universitarios entrevistados en donde cada uno aportó su percepción en relación con este fenómeno educativo y su experiencia de aprendizaje a distancia a la fecha, en este año atravesado por la pandemia.


Las preguntas se desglosan de la siguiente manera, todas en función de la experiencia de aprendizaje en la modalidad virtual y a distancia.


  1. ¿Qué favorece?

Esta modalidad de aprendizaje no implica necesariamente la movilización ni el desplazamiento de los educandos a la sede universitaria para recibir sus clases y cursos matriculados,  se presenta ahorro en viáticos, alimentación, combustible, material fotocopiado, hay un manejo instrumental de los recursos tecnológicos, se da la formación en entornos virtuales. Mayor aprovechamiento del tiempo para realizar otras actividades durante el día sin descuidar el curso y su programación didáctica. Se adquiere la capacidad y compromiso de autorregular el propio aprendizaje, de realizar procesos de metacognición. Se desarrolla una disciplina en el estudio, se da mayor sentido de responsabilidad, disponibilidad del tiempo lo que se traduce en menos desgaste físico por el traslado de un lugar a otro, hay mayor autonomía de horarios y dedicación por el estudio. Esta nueva modalidad de enseñanza les favorece mucho a aquellos estudiantes que estudian y trabajan simultáneamente para financiarse sus estudios universitarios. La modalidad virtual o a distancia ocasiona que las universidades ofrezcan atractivos descuentos en materias y matrículas a sus estudiantes con el fin de que continúen con su formación académica y universitaria. Mayor comodidad al estar en sus hogares, más seguros y familiarizados con su entorno.

 

  1. ¿Qué dificulta?

La conexión a internet es por momentos inestable provocado por factores como la lluvia, rayería, mala señal y cobertura , mala, existe mucha saturación de trabajo para el estudiante, la impersonalidad del facilitador dificulta el aprendizaje, sobresaturación de actividades académicas a los aprendizajes. Algunos consideran el aprendizaje como muy pobre, mientras que en la modalidad presencial es más significativo y funcional. Al ser en un entorno virtual y a distancia se pierde el vínculo e interacción de aula con los pares y el docente. La comprensión de los objetivos y contenidos temáticos no siempre en la mejor pues quedan vacíos y dudas que no son abarcadas por el facilitador. La falta de recursos económicos dificulta la conexión exitosa a las clases sincrónicas con la modalidad virtual o a distancia, el no contar con los recursos tecnológicos suficientes y necesarios para el desarrollo de las sesiones ordinarias del curso.

Se dificulta un poco la concentración del educando, llevar un hilo conductor del aprendizaje en el proceso de enseñanza –aprendizaje. Hace falta el clima de aula, la interacción con los pares y docente.

 

  1. ¿Qué valoran de los docentes?

Por lo novedoso que resultan estas plataformas y entornos virtuales se les reconoce a los docentes su esfuerzo académico e intelectual, su formación continua en pro del aprendizaje de sus educandos. El acompañamiento, la guía del docente, su disposición y compromiso por la enseñanza docente con mediación tecnológica. Reconocen su dedicación docente en la planificación de las clases. Los docentes desarrollan estrategias de enseñanza y aprendizaje muy atinadas a los temas y contextos particulares de la población estudiantil, además ayudan en todo lo que sea posible a sus educandos. Se valora la disposición docente por formarse en la enseñanza virtual con medios y recursos tecnológicos. Valoran aquellos docentes que invierten tiempo adicional (extra) para atención a estudiantes, orientación académica y demás.

 

  1. ¿Qué les pedirían?

Les pedirían mucha paciencia por parte de ellos (docentes), menos saturación de tareas, trabajos académicos, proyectos, que sean más comprensivos, humanistas, flexibles, que se les brinde el espacio para opinar y participar en la clase sincrónica. Que sigan adelante en su tarea formadora aunque esta se esté ofreciendo de manera virtual o a distancia. Solicitan un poco más de consideración por parte del docente tanto para la mediación pedagógica como para la evaluación del aprendizaje pues las cargas de trabajo son considerables. Que sean más empáticos con el estudiantado, que reflexionen más sobre su práctica docente. También le piden exigencia con humanismo. Más dinamismo de la clase, metodologías de enseñanza y aprendizaje variadas, creativas, innovadoras, alternativas, flexibles, integradoras, que estimulen el aprendizaje significativo para que la clase no se convierta en un monólogo de clase magistral en donde solo el docente habla y explica y los estudiantes son receptores pasivos de la información. En síntesis los estudiantes demandan que la clase sea amena y los haga crecer como personas y como futuros profesionales.


Finalmente, el siguiente video de la plataforma You Tube ofrece un perfil del estudiante virtual para el siglo XXI propiamente para entornos virtuales de aprendizaje.





Comentarios